Karne Garibaldi
+$35,000 de ahorro en licencias y decisiones informadas
Pagaban por un ecosistema completo del que aprovechaban una fracción. Ordenamos la consola central y el gasto se ajustó al uso real.
El cliente
Karne Garibaldi es una institución de la comida tapatía: sirve carne en su jugo con la receta tradicional de 1970 y tiene el Récord Guinness como el restaurante más rápido del mundo, con 13.5 segundos de la cocina a la mesa.
Hoy opera varias sucursales repartidas entre Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque. Detrás de esa velocidad en el comedor hay un área administrativa que coordina compras, personal y proveedores, y que depende de un ecosistema de correo y productividad en la nube para hacerlo.
El problema
Había malos manejos y falta de transparencia en la administración de las licencias: nadie tenía claro cuántas se pagaban, quién las usaba realmente ni qué incluía cada plan.
A eso se sumaba el desconocimiento de las funciones y herramientas disponibles. Estaban pagando por un ecosistema completo —Google Workspace y Microsoft 365— del que aprovechaban una fracción.
¿Te suena familiar?
- Quisiera sacarle ventaja al ecosistema de Google Workspace o Microsoft 365
- Tengo Google Workspace, pago mucho y no lo aprovecho; o mi persona de Sistemas entiende poco la Consola
Los retos
Ordenar una consola central que llevaba tiempo sin mantenimiento implica revisar cuenta por cuenta: usuarios activos, cuentas de personal que ya no está, licencias sobredimensionadas y permisos heredados.
El otro reto fue de capacitación. No bastaba con recortar el gasto: había que dejar al equipo entendiendo qué tienen contratado y cómo usarlo.
La solución
Tomamos la administración experta de la consola central: auditoría de licencias, depuración de cuentas, asignación del plan correcto según el uso real de cada perfil y configuración de las herramientas que no estaban aprovechando.
El trabajo continúa bajo póliza, con optimización periódica. La consola dejó de ser una caja negra y pasó a ser una herramienta con la que se toman decisiones.
Los resultados
El ahorro superó los $35,000 en licencias, pero el beneficio de fondo es otro: las decisiones sobre el ecosistema se toman con información sobre la mesa, no a ciegas.