glish
De un servidor físico dañado a +10 sucursales conectadas
Perdieron 10 años de datos cuando su servidor en sitio se dañó. Hoy más de 10 sucursales se conectan a diario a un servidor en la nube.
El cliente
glish (english 4 anyone) imparte cursos de inglés certificados, en línea y presenciales, en todo México y en otros países de Latinoamérica. Su operación depende de que las sucursales y el personal remoto accedan al mismo servidor de información todos los días.
El problema
El servidor físico de glish se dañó y con él se perdieron 10 años de datos. No fue una interrupción: fue una pérdida definitiva de historial académico, administrativo y operativo.
Ese único punto de falla —un equipo en sitio, sin redundancia— ponía en riesgo toda la operación cada día que seguía encendido.
¿Te suena familiar?
- Perdí información importante del servidor físico (site) y no puede volver a pasar
- Mi equipo trabaja de forma remota (home office) y necesito que se conecten a mi servidor sin fallas
Los retos
Había que reconstruir la operación sobre una infraestructura donde algo así no pudiera repetirse, y hacerlo sin frenar las clases ni la administración.
Al mismo tiempo, el acceso tenía que funcionar para más de 10 sucursales y para personal en home office, en distintos países y con calidades de conexión muy distintas. Un servidor lento o intermitente habría sido tan inservible como el anterior.
La solución
Montamos un Windows Server 2022 en la nube, dimensionado para el número de usuarios concurrentes de glish y accesible desde cualquier ubicación.
Encima quedaron dos capas que atacan directamente lo que les pasó: respaldos diarios automáticos y antivirus SafeServer. La ingeniería de soporte quedó incluida sin límite de incidencias.
Los resultados
Más de 10 sucursales se conectan a diario al mismo servidor, sin las fallas de la infraestructura anterior. Y si algo llegara a ocurrir, existe una copia del día anterior: el escenario que costó 10 años de información ya no es posible.